¿Qué responsabilidad hereda el administrador de una sociedad mercantil?

Una sociedad mercantil está compuesta por uno o más administradores, ya sea que sean o no socios accionistas, cuando una sociedad tiene dos o más administradores se constituye un consejo de administración y se determina el número de integrantes en los estatutos sociales. Estos integrantes heredan la representación de la sociedad mercantil, como lo establece la Ley General de Sociedades Mercantiles (LGSM) en su artículo 10, siendo estos los que podrán realizar todas las operaciones relacionadas al objeto de la sociedad, salvo lo expresa la ley y el contrato social, y esta es una de las razones por las que algunas empresas delegan la facultad a otros para administrar y dirigir estas organizaciones.

Por lo anterior se entiende que la actividad de administrador o administradores adquiere una responsabilidad para con la sociedad, entre otras varias, la del exacto cumplimiento de los acuerdos de las asambleas de accionistas.

También, el Código Fiscal de la Federación (CFF) establece que en el caso de las personas Morales, las personas que tengan conferida la administración de una empresa son responsables solidarios por las contribuciones causadas o no retenidas.

En el caso de que una persona moral incurra en alguna falta fiscal, la persona conferida con la administración de la empresa deberá cubrir la parte del interés fiscal que no alcance a cubrirse con los bienes de la persona moral que dirige, esto cuando esta cae en alguno de los siguientes supuestos:

  • No solicite su inscripción en el registro federal de contribuyentes
  • Cambie su domicilio sin presentar el aviso correspondiente cuando la autoridad inicie sus facultades de comprobación y antes de que se haya notificado la resolución o cuando el cambio se realice después de que se le hubiera notificado un crédito fiscal
  • No lleve contabilidad, la oculte o la destruya
  • Desocupe el local donde tenga su domicilio fiscal, sin presentar el aviso de cambio de domicilio.

Además de lo mencionado previamente, la responsabilidad que los administradores heredan de las empresas que dirigen no se limita a las responsabilidades fiscales, pues estos también comparten una responsabilidad civil y, de la misma forma, en caso de algún delito fiscal como la defraudación fiscal o el contrabando, también pueden ser sujetos a la responsabilidad penal.

La persona Moral es la responsable del delito fiscal de defraudación, por el hecho de que es esta el contribuyente para con el estado y, como establece en el artículo 11 de Código Penal Federal (CPF), cuando se cometa un delito a través de una persona moral para beneficios de esta, la sanción aplicable es la suspensión o disolución de la sociedad.

Pero la responsabilidad penal no está limitada a la sociedad, el administrador es la persona responsable de realizar todas las operaciones inherentes al objeto de la sociedad, incluso pagar impuestos, por lo que se le considera responsable como lo aclara el artículo 95 del CFF y con ello pueden tener responsabilidad penal cuando se comete delitos en materia fiscal.

Con lo anterior sobra resaltar la importancia de que los administradores de una sociedad, al gestionar las operaciones de la empresa, den cumplimiento exacto a los acuerdos en las asambleas de accionistas y cuenten con todos los elementos para la toma de decisiones, pues la responsabilidad civil y ética también recae en ellos al tener la libertad de actuar sobre la empresa que administran y por tanto que sus acciones repercuten en la sociedad y con sus empleados en cierto grado.

Por todo lo anterior es importante que los administradores busquen asegurarse de estar cumpliendo con todas las obligaciones que heredad de la empresa para poder cumplir sus responsabilidades con la sociedad, las instituciones y el estado.

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