¿Qué está cazando el SAT?

Si eres de esos que tiene miedo de ser la próxima presa del SAT debes de conocer cuales son las cualidades de sus blancos. Como ya hemos mencionado antes, factores como omitir declaraciones en tiempo y forma o emitir facturas y declarar en ceros, son algunas de las características de aquellos a los que el SAT busca perspicazmente, pero, aun con estos, hay presas más importantes.

Existen prácticas a las que el SAT les prestará especial atención en el transcurso del año. Te dejamos esta información que puede ser de tu interés si lo que quieres es despreocuparte un poco al saberte libre de la cadena alimenticia o evolucionar y evitar ser un eslabón de esta.

  1. Deducir gastos con disfraz de indispensables.

Para muchos es algo natural querer facturar todo a nombre de la empresa para hacerlo deducible, pero esta práctica hará que tengas al SAT rondándote.

Imagina esto: rentas un espacio para una reunión, contratas música, mobiliario, Alimentos y bebidas, todo lo necesario para una reunión de negocios… si tan solo no fuera para el cumpleaños de tu abuela. Así que, si quieres evitar saberte depredado, deberás poder demostrar que los conceptos a deducir son efectivamente indispensables para tu giro.

  1. Deducción de conceptos poco descriptivos.

Ahora el SAT puede refutar los comprobantes que le parezcan poco específicos en su descripción, esto por medio de una nueva expresión llamada materialidad, lo que le permite solicitar documentación adicional para avalar las transacciones expresadas y, con esto, evitar operaciones simuladas.

Ahora las actividades de los servicios que contratas requieren una descripción más detallada, por ejemplo, si vas a solicitar un servicio de volantes para anunciar tu negocio; tu factura deberá contar con esta descripción. La leyenda de servicios de publicidad ya no será válida.

  1. Deducir Facturas que esconden operaciones simuladas.

El SAT desconocerá la existencia de las operaciones amparadas en facturas de operaciones simuladas. ¿Y cómo define esto? En el artículo 69-B del código Fiscal de la Federación expresa que cuando se detecta que un contribuyente ha generado comprobantes sin contar con activos, directos o indirectos, personal, infraestructura o capacidad material para prestar los servicios que presume, comercializar, producir o entregar bienes como sostienen dichos comprobantes; cae en este mal.

  1. Prestamos no formalizados y/o con “buenas intenciones”

Prestar dinero puede crear discrepancias fiscales que se vuelven imposibles de explicar o solventar si no se atienden de forma correcta. Un contrato es respaldo suficiente para demostrar por qué una persona adquirió dicha cantidad de dinero en caso de que haya caído en la mira del SAT, pero no te preocupes pues si estos contratos están notariados debidamente, son prueba plena del préstamo, aun si no generan intereses para el prestador.

  1. Diferencias fiscales

Esto posiblemente lo has escuchado muchas veces, pero las reglas del juego no han cambiado. Si un contribuyente gana y declara 500 mil pesos al año, pero muestra depósitos de cheques por 800 mil pesos en sus cuentas, el SAT le pedirá respuestas por la cantidad de diferencia a favor y ahí es donde comienzas a sentirte como conejo ante un águila.

  1. Outsourcing desleal.

Esto puede que también lo hayas escuchado antes. Esta práctica transfiere las responsabilidades del manejo de recursos humanos de una empresa, y por esta, para sí. Como tal esto no tiene nada de ilegal, pero lo desleal entra cuando estas empresas registran a sus empleados con un sueldo menor al real, por ejemplo, si a sus empleados les pagan 8 mil al mes, pero los registran solo con 6 mil. A estas empresas les advertimos que están nadando en aguas peligrosas.

Con esta información esperamos que planees más detenidamente tus movimientos y te protejas de caer en alguna de estas zonas de peligro conde el cazador esta siempre pendiente.

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